Lo tengo clarísimo. Si el mundo se fuese a acabar mañana, iría corriendo a tu casa y llamaría al timbre. Cuando tú, muy extrañado vinieras a recibirme, y aunque nunca hayamos hablado antes, me lanzaría a tus brazos y sin darte explicación alguna, te besaría. Sí, estoy segura de que lo haría.
¿Te cuento un secreto? Igual... No estaría tan mal que el mundo se acabase en el 2012... ;)
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